El β-NMN se produce por síntesis enzimática o basada en fermentación. Esto produce un polvo cristalino blanco con ≥99% de pureza.
Como precursor directo de NAD+, la suplementación con NMN restaura los niveles de NAD+ que disminuyen con la edad en los tejidos, activando las sirtuinas y las PARP que gobiernan la biogénesis mitocondrial, la reparación del ADN, la senescencia celular y la salud metabólica. Es un ingrediente fundamental en suplementos de longevidad, antienvejecimiento y salud celular.