El extracto de Rhodiola rosea se produce a partir de la raíz de Rhodiola rosea (raíz dorada, raíz ártica) mediante extracción con etanol-agua. El extracto tiene doble estandarización para rosavinas (rosavina, rosina, rosarina) y salidrósido, los principales compuestos bioactivos. La Rhodiola se clasifica como adaptógeno, lo que ayuda al organismo a resistir los estresores físicos, químicos y biológicos a través de la modulación del eje HPA.
La evidencia clínica respalda su eficacia en la reducción de la fatiga, la mejora de la función cognitiva bajo estrés, la potenciación del rendimiento en el ejercicio y el alivio de la depresión leve a moderada. Comercialmente, el extracto de Rhodiola se utiliza ampliamente en suplementos de gestión del estrés, formulaciones nootrópicas, nutrición deportiva y productos potenciadores de la energía.