La Amigdalina se aísla de los huesos de albaricoque amargo (Prunus armeniaca) o de almendras amargas mediante extracción etanólica, purificación y cristalización.
Esto produce un polvo cristalino blanco con una pureza ≥98 %. Aunque se utilizó históricamente en aplicaciones nutracéuticas alternativas, la amigdalina está sujeta a estrictos controles regulatorios debido a la liberación de cianuro, y solo debe ser manipulada por profesionales cualificados en contextos permitidos.