La D-Glucosamina se produce por hidrólisis ácida de quitina de cangrejo o camarón, o por fermentación fúngica (grado vegano/sin mariscos), seguida de purificación y cristalización.
Comercializada principalmente como sulfato de glucosamina, clorhidrato de glucosamina o N-acetil-glucosamina, es un componente estructural clave de los glicosaminoglicanos en el cartílago y se utiliza ampliamente en suplementos para la salud articular para la osteoartritis y el soporte de la movilidad.