La Berenjena Deshidratada se produce cortando berenjena fresca (Solanum melongena) y eliminando la humedad mediante secado con aire caliente o liofilización para obtener un producto estable en almacenamiento. El proceso de deshidratación preserva el sabor suave y ligeramente terroso del vegetal y su contenido en fibra dietética, al tiempo que reduce el peso aproximadamente en un 90%. Esto la hace mucho más económica de transportar y almacenar que los productos frescos.
La Berenjena Deshidratada se rehidrata hasta alcanzar una textura adecuada para su incorporación en platos cocinados, sopas y productos alimentarios compuestos. Está disponible en diversos tamaños de corte, incluidas formas en dados, rodajas, escamas y polvo, para adaptarse a distintos requisitos de fabricación alimentaria. Este ingrediente es especialmente valorado en líneas de productos inspiradas en la cocina mediterránea, de Oriente Medio y asiática.