La clorofilina magnésica de sodio se produce mediante hidrólisis alcalina (saponificación) de la clorofila natural para eliminar la cola de fitol. Esto crea solubilidad en agua mientras se conserva el centro original de magnesio.
A diferencia de la clorofilina cúprica (E141), esta forma no contiene metales añadidos y se considera más "natural". Sin embargo, es menos estable que el derivado de cobre. Se utiliza donde se requiere una coloración verde totalmente natural.