El Polvo de Aceite de Pescado se produce mediante microencapsulación de aceite de pescado refinado (típicamente de anchoa, sardina o atún) con materiales de pared de grado alimentario (almidón modificado, maltodextrina, caseinato de sodio) por secado por atomización.
La encapsulación protege al EPA/DHA de la oxidación, enmascara el sabor a pescado y permite la incorporación en formulaciones de mezcla seca.