La Vitamina C, conocida químicamente como Ácido L-Ascórbico, es una vitamina hidrosoluble y un potente antioxidante esencial para la biosíntesis de colágeno, la función del sistema inmunitario y la absorción del hierro. Se produce comercialmente mediante procesos basados en fermentación y está disponible como un polvo cristalino de color blanco a ligeramente amarillo.
La Vitamina C es una de las vitaminas más consumidas a nivel mundial, utilizada ampliamente en complementos dietéticos, fortificación de alimentos y bebidas y preparaciones farmacéuticas. También sirve como conservante antioxidante en el procesado de alimentos, previniendo la degradación oxidativa de grasas y sabores. Se dispone de diversos derivados, incluidos ascorbato de sodio, ascorbato de calcio y palmitato de ascorbilo, para necesidades específicas de aplicación.