El ácido benzoico es un ácido orgánico de origen natural que se encuentra en arándanos rojos, ciruelas, canela y otros materiales vegetales. En su forma comercial, se produce sintéticamente mediante la oxidación del tolueno. El ácido benzoico es uno de los conservantes químicos más antiguos utilizados en la industria alimentaria. Es más eficaz a niveles de pH inferiores a 4,5, donde predomina la forma ácida no disociada que penetra las paredes celulares microbianas para interrumpir la actividad enzimática.
Debido a su limitada solubilidad en agua, el ácido benzoico se prefiere a menudo para la conservación de la fase oleosa y en productos donde la forma ácida directa es más práctica que el benzoato de sodio. Se utiliza ampliamente en productos a base de frutas, bebidas ácidas y condimentos. El ácido benzoico está aprobado como aditivo alimentario en la mayoría de los países y figura como E210 en el sistema europeo de numeración de aditivos alimentarios.