Las antocianinas de arándano se extraen del fruto de Vaccinium myrtillus (arándano europeo), una de las fuentes naturales más ricas en pigmentos antociánicos. La extracción implica procesos acuoso-etanólicos seguidos de concentración y secado por aspersión para producir un polvo estandarizado.
En la industria de suplementos dietéticos, las antocianinas de arándano son ingredientes reconocidos para formulaciones de salud ocular, con décadas de uso en productos de apoyo visual. También se valoran por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y de apoyo cardiovascular.