La Glicina es el más simple y pequeño de los veinte aminoácidos estándar. Presenta un único átomo de hidrógeno como cadena lateral. Es un aminoácido no esencial que el cuerpo puede sintetizar, aunque también se obtiene a través de fuentes proteicas dietéticas. En la fabricación alimentaria, la Glicina se valora por su sabor dulce y se utiliza como agente aromatizante, edulcorante y agente tamponante.
Se produce industrialmente mediante síntesis química que involucra ácido cloroacético y amoníaco. Esto proporciona un producto de grado alimentario de alta pureza. La versatilidad de la Glicina se extiende a aplicaciones alimentarias, farmacéuticas e industriales. Esto la convierte en uno de los aminoácidos de mayor volumen en el comercio global.