La Maltodextrina Resistente se fabrica mediante reordenación enzimática de los enlaces glucosídicos del almidón para producir una maltodextrina rica en fibra resistente a la digestión por α-amilasa.
Los beneficios clínicamente demostrados incluyen reducción de la glucosa posprandial, disminución del colesterol LDL, mejora de la regularidad intestinal y fermentación prebiótica en el colon. Certificada como GRAS y tolerada en dosis altas (60 g/día) sin molestias gastrointestinales.