Los polifenoles de manzana son un grupo de compuestos fenólicos bioactivos extraídos de la fruta, la piel y el orujo de Malus domestica. El proceso de extracción normalmente involucra métodos acuoso-etanólicos seguidos de concentración y secado por aspersión para producir un polvo estandarizado.
En la industria nutracéutica, los polifenoles de manzana son valorados por su amplio espectro de actividad antioxidante y sus beneficios documentados para la salud, incluyendo el apoyo a la gestión del peso, la salud cardiovascular y la protección celular. La procianidina B2 y la florizina son los principales compuestos activos.