La Alicina se produce mediante conversión enzimática de la aliína (vía aliinasa) cuando se trituran dientes de ajo fresco.
Los extractos comerciales de alicina se fabrican mediante extracción controlada de polvo de ajo o bulbos de ajo, estabilizados para evitar su degradación y estandarizados al contenido de alicina (típicamente 1–3 %). Aporta amplia actividad antimicrobiana, soporte cardiovascular y control del colesterol en suplementos de ajo.