La Cebolla Blanca Deshidratada se produce a partir de variedades selectas de cebolla blanca que se lavan, pelan, cortan a 2–4 mm de espesor y secan con aire caliente a 55–65 °C hasta una humedad ≤6%.
La apariencia blanca pura, la pungencia suave y el sabor limpio la hacen ideal para aplicaciones donde los pigmentos oscuros de cebolla restarían valor al producto terminado.