El polvo de cúrcuma se produce secando y moliendo los rizomas de Curcuma longa. Contiene un 2-5% de curcuminoides (principalmente curcumina) que proporcionan el característico color amarillo-anaranjado, junto con aceites volátiles (turmerona, ar-turmerona) que aportan el distintivo sabor terroso, ligeramente amargo.
Se utiliza tanto como especia como colorante natural en mostaza, curry, arroz, productos lácteos, panadería y bebidas. También se consume ampliamente como suplemento de salud.