La L-Cistina es el dímero oxidado con enlace disulfuro de la L-Cisteína, consistente en dos moléculas de L-Cisteína unidas por un enlace disulfuro. Se encuentra naturalmente en abundancia en las proteínas ricas en queratina presentes en el cabello, la piel, las uñas y los tejidos conectivos.
En las industrias alimentaria y de suplementos, la L-Cistina es valorada por su papel en la síntesis de proteínas estructurales y como fuente de azufre biodisponible. Se produce mediante hidrólisis de materias primas que contienen queratina o por fermentación microbiana, seguida de purificación hasta estándares de grado alimentario. La baja solubilidad de la L-Cistina en agua la distingue de la L-Cisteína e influye en su formulación en formatos de administración específicos.