El metilparabeno es el miembro más simple y soluble en agua de la familia de conservantes antimicrobianos de parabenos. Se produce por esterificación del ácido para-hidroxibenzoico con metanol bajo catálisis ácida.
El metilparabeno es eficaz contra un amplio espectro de hongos y levaduras y mantiene su actividad antimicrobiana en un amplio rango de pH de 4 a 8, a diferencia de muchos conservantes de ácidos orgánicos. Es el parabeno más comúnmente utilizado en la industria alimentaria debido a su favorable solubilidad en agua, baja toxicidad e impacto mínimo en el sabor y el olor. El metilparabeno se combina frecuentemente con propilparabeno para lograr una conservación sinérgica que cubre tanto las fases acuosa como lipídica de los sistemas alimentarios.