Los péptidos de colágeno son péptidos de bajo peso molecular (típicamente 2.000–5.000 Da) obtenidos por hidrólisis enzimática controlada del colágeno nativo utilizando proteasas específicas. Las materias primas incluyen cueros bovinos, pieles porcinas, pieles de pescado y escamas de pescado. A diferencia de la gelatina, los péptidos de colágeno no gelifican a temperatura ambiente y son altamente solubles en agua fría.
Esto los hace versátiles para aplicaciones de bebidas y suplementos. Los estudios clínicos respaldan su eficacia para la elasticidad de la piel, la movilidad articular y la densidad mineral ósea a dosis diarias de 2,5–15 g. Los péptidos de colágeno se clasifican como ingrediente alimentario (no como aditivo) y están aprobados en todos los mercados principales. Cuentan con certificaciones Halal y Kosher dependiendo del material de origen.