El alginato de calcio se produce por la reacción del alginato de sodio con sales de calcio, formando una matriz de gel insoluble. Se obtiene de algas pardas y se valora por su capacidad única de formar geles estables al calor mediante reticulación iónica en lugar de procesos térmicos.
Los geles de alginato de calcio se utilizan ampliamente en la industria alimentaria para aplicaciones de reestructuración, encapsulación y liberación controlada. El ingrediente es particularmente importante en técnicas de gastronomía molecular como la esferificación y en la producción de alimentos reestructurados. El alginato de calcio también se utiliza como fuente de fibra dietética y como material de apósito para heridas en aplicaciones médicas.