La celulosa microcristalina (MCC) se produce mediante hidrólisis ácida controlada de alfa-celulosa procedente de pasta de madera o linters de algodón. El proceso elimina las regiones amorfas de la celulosa, dejando partículas altamente cristalinas con propiedades funcionales únicas. La MCC se utiliza ampliamente en la industria alimentaria como agente de volumen no calórico.
Proporciona cuerpo y textura sin aportar calorías ni afectar al sabor. Es particularmente eficaz como sustituto de la grasa. Esto crea una sensación cremosa en boca en productos reducidos en grasa. La MCC está disponible en varios grados optimizados para distintas aplicaciones, incluyendo formas coloidales que funcionan como estabilizantes y formadores de gel en sistemas alimentarios líquidos.