El Dióxido de Titanio es un compuesto mineral de origen natural procesado hasta obtener un polvo blanco ultrafino con una opacidad y brillantez excepcionales. En la industria alimentaria, actúa como agente blanqueante y opacificante que proporciona una apariencia blanca, limpia y brillante a productos en los que la blancura visual es un atributo clave de calidad.
El Dióxido de Titanio de grado alimentario se produce con especificaciones estrictas de tamaño de partícula y pureza, distintas de los grados industriales utilizados en pinturas y recubrimientos. Su estatus regulatorio varía según la región: algunos mercados mantienen la plena aprobación y otros implementan restricciones, por lo que las decisiones de formulación deben tener en cuenta los requisitos del mercado de destino. El Dióxido de Titanio es insoluble en agua y en la mayoría de los disolventes, y normalmente se dispersa en los sistemas alimentarios mediante técnicas de procesado adecuadas.