El Polvo de Queso Mixto se fabrica mezclando quesos naturales madurados con sales emulsionantes como fosfato disódico y citrato de sodio para formar una emulsión homogénea, que luego se seca por aspersión hasta obtener un polvo de flujo libre. Las diferentes variedades de queso aportan diferentes perfiles de sabor: cheddar para intensidad, parmesano para notas de nuez/umami, mozzarella para cremosidad suave y queso azul para un toque picante. Las formulaciones típicas contienen 50-70% de sólidos de queso, siendo el resto maltodextrina, suero en polvo y agentes antiaglomerantes (dióxido de silicio, fosfato tricálcico).
El contenido de grasa varía del 20% al 45% y la proteína del 18% al 30%. Contribuye a una textura cremosa en la reconstitución. El producto se utiliza ampliamente en sistemas de condimentos rentables donde es esencial proporcionar un sabor auténtico a queso sin refrigeración.